Según el comunicado oficial, tres hombres de 35, 37 y 39 años son sospechosos de haber participado directamente del asalto. Una mujer de 38 años está señalada por presunta complicidad.
Entre los detenidos figura uno de los presuntos autores materiales del robo, arrestado en Aubervilliers, al norte de París. La policía lo identificó como parte del grupo que irrumpió en la Galería Apolo para sustraer las joyas pertenecientes a Napoleón y a la emperatriz.
El sospechoso habría tenido un rol de vigilancia en la zona del río Sena, junto a la plataforma de mudanzas utilizada para ingresar al museo, y habría huido en una de las dos motocicletas TMax empleadas en la operación. El comando también incluía a Ayed G., Slimane K. y Abdoulaye N., este último exguardia del Centro Pompidou y conocido en redes por su afición al motocross.
La fiscal de París, Laure Beccuau, señaló que los responsables no corresponden al perfil de crimen organizado, sino a “delincuentes menores”. La identificación de los autores se logró gracias a rastros de ADN hallados en la galería y a imágenes de cámaras de vigilancia que registraron su huida por calles y autopistas.
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El robo fue ejecutado en apenas siete minutos, lo que generó críticas y una revisión interna de los sistemas de seguridad del museo.
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Las joyas siguen desaparecidas
Hasta la fecha, las joyas robadas no fueron recuperadas. Los investigadores sospechan que pudieron haber sido desmontadas para extraer las piedras preciosas y sacadas de Francia pocas horas después del asalto.
La policía cree que los cuatro asaltantes contaron con apoyo logístico adicional. Algunas de las personas detenidas inicialmente fueron puestas en libertad por falta de elementos.
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El caso está ahora en manos de dos jueces de instrucción de París. Paralelamente, un informe del Tribunal de Cuentas reveló importantes fallas en el sistema de seguridad del Louvre, incluyendo la ausencia de cámaras exteriores en gran parte del perímetro y deficiencias en varias salas del museo.
